La crisis internacional no cambia el cuadro diseñado para el agronegocio y para la demanda por alimentos de los próximos años, evalúa el economista Roberto Mendonça de Barros, de MB Asociados. Para él, en caso de que Estados Unidos y algunos países europeos entren en recesión puede ocasionar un freno en las economías del mundo emergente. Pero esos países continuarán pujando la demanda por alimentos.
“La renta y el consumo deben seguir aumentando en esos países. El mercado chino y asiático tienen para avanzar.” El también cree que el dólar debe continuar siendo débil, lo que beneficia los precios de los productos negociados en esa moneda, como las commodities agrícolas. “la evolución de la gestión sugiere que el dólar permanecerá frágil. Y esto ayudará a las commodities.”
En el mediano y largo plazo, Mendonça de Barros afirma que los cambios estructurales en el mercado de alimentos, como la adopción de biocombustibles por el mundo, también serán factores de sustento de los pecios agrícolas. “los precios se alterarán en el siglo XXI porque la demanda pasó a gobernar el mercado.”
Él señala que el escenario de consumo fuerte de alimentos debe continuar por más de 10 a 15 años, dependiendo del crecimiento de China y otros asiáticos y de la demanda por energía. “las condiciones de demanda son de tal naturaleza que para alterar eso, tendríamos que desmontar el escenario asiático,” dijo.
Fuente: Milkpoint, traducido y adaptado por Equipo de INALE