En la último evento de IDF, el francés Beniot Rouyer en su presentación mostró que un panorama muy interesante de lo que está ocurriendo en los diversos continentes en referencia a la consolidación del crecimiento de grandes empresas lácteas, sean cooperativas o no.
El primer hecho que llama la atención es el proceso de cambios ocurrido en Europa, continente siempre asociado a altos costos de producción, subsidios y baja competitividad. Los activos de las 27 mayores industrias lácteas existentes en 1996 hoy están consolidados en 15 empresas. No se piensa más en tener una gran industria en el país, sino en tener industrias que puedan competir en Europa y, dependiendo de los casos, en el mundo. Lo que determina que de las 24 industrias lácteas mundiales que facturaron más de US$ 3 millones en 2010, 11 están en Europa (ver cuadro 1).
Cuadro 1: Ranking de industrias lácteas que facturaron más de US$ 3 millones en el año 2010 (Rouyer, 2011)

Es interesante observar que la las empresas se distribuyen 14 países de 4 continentes quedando fuera América del Sur y África. A pesar de la gran concentración en Europa y Estados Unidos, se destaca la presencia de la cooperativa Lala de México, y de dos empresas chinas que no participaban en los rankings anteriores, ambas con un crecimiento espectacular; Yili facturaba US$ 800 millones en 2003 y Mengniu que aumentó 9 veces desde 500 millones en ése período.
Muchos de estos grupos presentes entre los 24 mayores obtuvieron su puesto a través de las fusiones, adquisiciones y la expansión internacional. Uno de los principales ejemplos es la canadiense Saputo, que actúa principalmente en quesos, y que aumentó más de 10 veces sus ingresos en los últimos 15 años, obteniendo 40% de la facturación del mercado norte-americano. La francesa Lactalis, en 1993 obtenía 32% de sus ingresos fuera de Francia, hoy concentra un porcentaje del 70%, lo que indica que la empresa se volvió internacional.
La expansión de las industrias lácteas no se caracteriza solamente por las industrias tradicionales europeas, que invierten en nuevos mercados. Al ejemplo de Lala, que es la segunda empresa láctea en leche fluida de los Estados Unidos, muestra que los países emergentes también tienen capacidad de conquistar mercados tradicionales. La china Bright Dairy, es otro ejemplo, adquirió la neozelandesa Synlait y puso un pie en el mayor exportador de lácteos del mundo. Lo mismo ocurrió con la vietnamita Vinamilk, que adquirió participación en una nueva empresa local.
Otro aspecto destacable que caracteriza el proceso es que, en general, el crecimiento se aceleró mucho en los últimos años. Muchos de éstas industrias tuvieron un período de crecimiento moderado hasta 2001, que fue seguido por una fuerte expansión. Éste periodo de expansión coincidió con una serie de factores: el aumento de la tasa de crecimiento del PBI mundial, disponibilidad de capital para la expansión, desarrollo de los países emergentes y expansión de la Unión Europea a 27 países, concentración del mercado minorista, consolidación de marcas propias en el mercado minorista en diversos países y bajo crecimiento del mercado europeo. Todos estos factores hicieron que estas empresas lácteas buscaran expandirse vía adquisiciones y fusiones, a menudo más allá de sus dominios.
Fuente: MilkPoint, traducido y adaptado por Equipo de INALE